¿Cámara de fotos o de vídeo?

A veces nos surge la duda de si compensa comprar una videocámara o una cámara fotográfica que grabe vídeo. Como siempre, cada uno debe escoger lo que más se adecúe a sus necesidades, tanto de grabación como de presupuesto. Por eso, expongo a continuación algunas consideraciones al respecto por si esto puede ayudar a alguien:

  1. Las cámaras de vídeo graban sin límite de tiempo, mientras que las de foto graban vídeo en clips de 30 minutos de duración como máximo. Para grabar ficción, reportajes o cualquier otro formato que requiera tomas de corta duración, va bien la de foto, pero si tenéis que grabar un evento en directo que seguramente durará posiblemente un par de horas, mejor la vídeo.
  2. En el segmento consumer o prosumer, las cámaras de vídeo no suelen tener objetivos intercambiables, mientras que las de foto, sí. Aquí ya habría que valorar si nos interesa más una réflex, con espejo, o una EVIL, sin espejo y más ligera.
  3. La ergonomía: esto ya es una cuestión muy subjetiva. La forma de una cámara de vídeo y una de foto, es muy distinta, por lo que la manera de cogerla cambia mucho y aquí ya entra la consideración del usuario de ver con qué tipo de cámara se siente más cómodo a la hora de trabajar con ella.

Soportes para micrófonos

Como veíamos en anteriores posts sobre sonido, en rodaje nos podemos encontrar con que debemos colocar los micrófonos en distintas posiciones. Por eso también existen infinidad de accesorios para poder colocar los micros donde más nos convenga.

Por ejemplo, las clásicas pértigas o jirafas, que permiten seguir a quien esté hablando si al mismo tiempo se desplaza por la escena. En caso de una escena estática, podemos tener el micro fijado con un brazo y un pie, como los usados para escenarios en conciertos o presentaciones, o también cabe la posibilidad de un brazo de tijera que se puede fijar a una mesa u otra superficie, muy usado también para radio o streamings en directo.

Grabadoras para recoger el sonido

Veíamos en el anterior post sobre micrófonos los distintos tipos de dispositivos para captar el sonido, pero claro, luego ese sonido debe registrarse en algún sitio. Cuando llevamos el micro montado sobre la cámara o fuera de ella pero cerca, de manera que llegue el cable, podemos registrar el audio junto con la imagen en la propia cámara. ¿Pero qué pasa si el micro está colocado lejos de la cámara o si esta debe moverse y e micro no está sujeto en ella? Pues para eso están las grabadoras de audio, de manera que después deberemos sincronizar el audio de la grabadora con la imagen de la cámara en la edición de vídeo.

Al buscar una grabadora de audio profesional hay que tener cuidado, porque algunas están pensadas para reuniones o conferencias y tienen buena calidad de sonido con sus micros integrados pero no tienen entrada de micros externos, que es lo que nos interesa en un rodaje. En este sentido, Tascam o Zoom son marcas interesantes que tienen un amplio rango de modelos de grabadoras de distintos precios y prestaciones.

Micrófonos: distintas formas de captar el sonido

Según el tipo de producción audiovisual que estemos realizando, nos pueden hacer falta distintos tipos de micrófonos y también diferentes formas de trabajar con ellos. Por ejemplo, los micros de solapa o de diadema son muy útiles para entrevistas, conferencias o presentación de galas, ya que son micrófonos omnidireccionales colocados muy cerca de la boca del interlocutor.

Sin embargo, al ser visibles, no son válidos para rodar ficción, donde al verse un micro, se rompe la magia. Para eso es necesario usar micros que no se vean. Si hay que grabar a dos personas hablando estáticas una frente a otra, podría bastar con un micrófono bidireccional. Si el sujeto que habla se mueve, convendría más usar un micro direccional y seguirlo en su movimiento. Y para otros usos, como locutar voz en off o hacer streamings en directo, una buena opción es usar un micrófono cardioide.

Ventiladores: el poder del viento en tus manos

ventiladores industriales vídeo

El viento es un elemento que da mucho juego en un rodaje de vídeo o una sesión fotográfica. Sin embargo, lógicamente, no se puede depender del aire en movimiento natural, ya que no podemos hacer que sople ni en la dirección que necesitamos que lo haga ni con la intensidad que queremos que sople ni en el momento justo en que decimos «acción». Por eso es importante recrearlo artificialmente, y para eso existe en el mercado una amplia gama de ventiladores industriales que se pueden convertir en muy buenos aliados nuestros para un rodaje.

No es un producto específico para el sector audiovisual, pero es muy útil. Los ventiladores industriales normalmente se utilizan en lugares de trabajo como oficinas, gimnasios, comercios y demás locales de negocios. Hay gente que también los compra para casa, como podréis ver en algunas reseñas de clientes que han comprado estos productos.

Dependiendo de para qué los queramos, podremos usar ventiladores más o menos potentes, y como siempre, también dependiendo del presupuesto de que dispongamos.

Aquí os dejo algunos de los modelos con variedad de potencias, precios y referencias de clientes: